La combinación de turmalina negra y piedra lava concentra protección, arraigo y fuerza interior.
La turmalina negra actúa como un escudo ante energías negativas, promoviendo el equilibrio emocional.
La lava, surgida del poder volcánico, brinda una conexión profunda con la Tierra y fomenta la resiliencia.
Juntas, impulsan la seguridad en uno mismo y la capacidad de superar obstáculos con determinación.
Son ideales para quienes buscan mantener la calma y la solidez en momentos de cambio o estrés.
Esta pulsera está hecha a mano con dedicación y buena energía, cada piedra fue seleccionada por su color y belleza.